APRENDAMOS SOBRE EL TUMI DE ÍLLIMO

En la Huaca “Las Ventanas”, en tierras de la antigua hacienda “Sican” o Casa de la Luna -posteriormente llamada o conocida como Batangrande-, del distrito de Íllimo, provincia de Lambayeque, se encontró El Tumi de Oro, obra maestra de los joyeros de la Cultura Sicán, cultura pre inca de Lambayeque, que constituye hoy una de las reliquias de oro más importantes, razón por la que se le considera símbolo del arte precolombino del Perú.

 

¿QUIÉNES SON LOS PRE INCAS?

Son las civilizaciones que se desarrollaron antes de la civilización Inca, desde el Siglo XII al XVI. No obstante, las diferencias que existían entre estas grandes culturas, mantenían elementos comunes en la agricultura, alimentación, vestimenta, religión y el arte, así como en su organización social y política. Las culturas preincaicas se asentaron a lo largo de más de 3.000 años fundamentalmente en la Costa y la Sierra del Perú.

Algunas alcanzaron con su poder e influencia extensos territorios que, al decaer, permitieron el florecimiento de pequeños centros regionales. Todas ellas se caracterizaron por su particular cerámica ritual, por una adaptación sorprendente al medio y un excelente manejo de los recursos naturales.

El término preincaico o pre Inca designa a las realidades históricas que existieron en un territorio determinado antes de la anexión del mismo al Incario, de los que se nutrió posteriormente la Cultura Inca. Entre las más destacadas podemos nombrar a: la cultura Nazca, Paracas, Chavín, Vicus, Chimú, Tiahuanaco y cultura Lambayeque o Sicán, razón de nuestro artículo de hoy.

 

La Cultura Lambayeque

 También conocida como Sicán, se desarrolló entre 750-800 d.C. y 1375 d.C. en los valles de La Leche, Lambayeque, Chancay y Reque, en la actual región de Lambayeque.

Los Sicán se desarrollaron en el área de los poblados de Cinto, Túcume y Jayanca, dejando sentir su influencia, además, hasta la zona de Cajamarca, Piura y el valle de Moche. Esta cultura se formó a partir de la decadencia de la Cultura Mochica. Asimilando gran parte del conocimiento y tradiciones culturales de éstos.

Debido a su centro geográfico, esta cultura fue denominada primero como Etén por el arqueólogo alemán Max Uhle, y posteriormente Lambayeque por el investigador peruano Rafael Larco Hoyle (Larco 1938).

Los casi 600 años de expansión de la Cultura Sicán son divididos en tres periodos por Izumi Shimada (1990) Sicán Temprano, Medio y Tardío. Para Los Sicán El empleo de metales provenía de la tradición mochica, que en Lambayeque se perfeccionó con un mayor dominio técnico y nuevos estilos.

En la orfebrería fueron unos verdaderos maestros por su técnica perfecta en cuanto al acabado. Y eso porque las técnicas anteriores, de los Mochicas, fueron dominadas ampliamente, además de crearse otras nuevas para obtener brillos excepcionales e inventarse utensilios para moldear formas caprichosas. Con el añadido decorativo de piedras preciosas (esmeraldas, turquesas), hicieron vasijas, máscaras, tumis (cuchillos ceremoniales), vasos y collares, muchos con la imagen de Naylamp (que provenía del mar).

 

El Tumi de Íllimo

Fue un cuchillo o hacha ceremonial, todo el cuerpo del personaje es de oro macizo, obra maestra de los joyeros Lambayeque – Sicán, y no del Tahuantinsuyo OJO. La representación es la de un personaje mítico, que algunos estudiosos sostiene que es la del antiquísimo Naymlap. Estaba elaborado con láminas de oro repujadas y con incrustaciones de piedras semipreciosas; su hoja tenía forma semicircular y su empuñadura era una elaborada. Es el ejemplar más famoso de la orfebrería del antiguo Perú.

 

 

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