ATENCIÓN A REFUGIADOS VENEZOLANOS Y TURCOS

La expresión “Viva el Perú Generoso” se origina luego del Combate de Iquique, en el que el glorioso Monitor Huáscar hundió al buque chileno Esmeralda y los sobrevivientes son rescatados por orden del insigne comandante Miguel Grau y exclaman dicha frase que perenniza a un país hospitalario.

Siguiendo esa tradición el gobierno peruano ha dispuestos diversas medidas a favor de los inmigrantes venezolanos que huyen del conflicto en su país.

Por razones de orden humanitario se les otorgó el estatus de refugiados y se les exoneró de varios impuestos, legalizando su situación para poder trabajar. Esos permisos temporales de permanencia le otorgan a los niños acceso a los servicios gratuitos de salud y educación.

The New York Times elogia la decisión peruana y acoge las declaraciones del superintendente nacional de Migraciones, Eduardo Sevilla quién señala: “No es que estemos abriendo las puertas, es que estamos aplicando en el territorio nacional una visión de derechos humanos que esperamos sea compartida por distintos países”.

Así como el Perú es hospitalario con los venezolanos, igual actitud debe tener con los ciudadanos turcos que buscan refugio en el Perú, ante la persecución implacable que ha dispuesto el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan a los opositores y sus habitantes en su país y en el exterior.

La feroz represión de su dictadura ha encarcelado a cientos de periodistas, jueces, militares e incluso a maestros de escuela y mantiene presas a cientos de madres con sus bebés. Más de cien mil han huido de la cacería y muchos escapan a riesgo de sus vidas.

Algunas familias turcas están llegando al Perú y es menester que el gobierno peruano las atienda, asimismo, por razones humanitarias con la prioridad necesaria para que rehagan sus vidas y puedan trabajar legalmente.

La generosidad no tiene fronteras y a los perseguidos hay que acogerlos como si fueran nuestra familia. Como señala la poetisa nicaragüense Gioconda Belli, “la solidaridad es la ternura de los pueblos”.

Related News

  • stukov

    Ciertamente es bueno ayudar a aquellos que lo necesitan, pero causa mucha preocupación que se esté promoviendo la inmigración de Turcos musulmanes a nuestro país sin mayor cuidado. Si países mucho mejor desarrollados como Francia, Alemania, Holanda y el Reino Unido están teniendo gravísimos problemas originados por los musulmanes en sus territorios (y esto desconsiderando los ataques terroristas), basta ver por ejemplo los disturbios causados en marzo por turcos en Holanda ante el simple llamado del gobierno turco a hacer agitaciones. Entonces cabe la pregunta porqué nosotros, un país en vías de desarrollo, podría mantener la situación en orden, sin causar mayores problemas sociales de los ya existentes en nuestro país? No estamos actuando con mucha ingenuidad?

    Los turcos tienen una cultura y religión muy distinta a la nuestra y pese a los musulmanes no ser necesariamente violentos, pues su religión sí lo es. Cómo piensa nuestro gobierno desarrollar una asimilación de ellos a la población peruana? Cómo se ha analizado el problema de su cultura ser opuesta a la nuestra? Han considerado que su religión no es democrática ni tolerante? Estas políticas, tal vez con buena intención, si no son llevadas seriamente, pensando en todos los problemas que pueden ser causados, no harán más que crear conflictos sociales que surgirán en unos cuantos años en el futuro en nuestro país y acabarán haciendo más mal que bien, tanto para los peruanos como para los turcos.

    Sólo una pregunta puntual e inmediata por ejemplo. Qué sucederá con las “familias” musulmanas de un hombre casado con 4 mujeres? El gobierno va a reconocerles su “matrimonio”? Este único asunto creo que ya muestra la gran variedad de problemas que surgirán gracias al “Perú ser un país generoso”. Estas políticas parece que, aún siendo realizadas con buena intención, acabarán debilitando aún más el estado de la familia peruana en pocos años. Yo me quedo realmente preocupado y no entiendo cómo periodistas de profesión, como el autor de esta nota, se quedan aplaudiendo acontecimientos que deberían tener mucha más reflexión. Realmente se busca el bien de nuestro país? el de los migrantes turcos? O simplemente se está operando conforme el pensamiento único globalista que nos quieren imponer de todos lados?

    Sea por sincera buena intención, acomodo a la moda política actual, dar una imagen liberal de nuestro país internacionalmente o si realmente es un acto deliberado para debilitar aún más nuestra nación, esta política no parece que sea buena por sí misma y merecería como mínimo mucho más análisis por su complejidad antes que cualquier aplauso y reconocimiento.

  • stukov

    Bueno, ante la preocupación me puse a investigar rápidamente un poco y simplemente quería compartir con algún lector lo poco que encontré. Y creo que realmente la situación no es para celebrar nuestra llamada “generosidad”.

    Por un lado, y esto al menos causa un cierto alivio, es que parece que las “familias” polígamas son prohibidas en Turquía, aunque en algunas regiones la poligamia sea común e incluso algunas autoridades del gobierno poseen más de dos mujeres. Queda confusa la situación. Y creo que la pregunta continua siendo válida.

    Para reforzar la pregunta de si realmente es posible que inmigrantes musulmanes se adapten a otra cultura hay muchos ejemplos claros de esta dificultad. Uno muy fuerte es la presente existencia de las numerosas zonas vulnerables en Suecia, descritas por la policía como “áreas de estructuras sociales paralelas y de extremismo religioso”. ¿Nuestro gobierno ve cómo evitar esto en nuestro país, y esto sumado a todos nuestros problemas sociales ya existentes? ¿Qué estrategias se seguirán en nuestro país?

    Y como alerta del extremismo vemos en la propia Suecia que 150 mil mujeres han sufrido mutilaciones genitales. Pensar en este tipo de actos en países desarrollados parece cosa de película, de terror. Por otro lado tenemos líderes religiosos turcos afirmando que dar poderes dictatoriales a Erdogan es obligación de todos los musulmanes. Y si visitamos el blog de los musulmanes en el Perú (peru-islam(.)blogspt) podemos encontrar artículos que incluyen textos como el siguiente que cito a continuación, y que dejan muy en claro que el islam es incompatible con la democracia, lo que realmente busca es instituir el califato:

    El artículo se refiere a la actitud de los musulmanes en Estados Unidos después de la elección del presidente D. Trump.

    Los musulmanes están tan asustados, pensando, oh, él nos va a meter en campos de internamiento. Nos va a poner en un registro. Nos va a echar fuera del país. Y ahora están pensando, oh, debemos organizarnos. Debemos involucrarnos aún más en la política. Debemos salir y hacer sociedades y asociaciones. Y si hacemos eso, entonces podemos ganar en las próximas elecciones.

    Los musulmanes en este país se han separado completamente de Allah.

    Porque dejaron su fe en Allah y adoptamos una fe en la democracia. Nos vendimos totalmente al sistema y dijimos, sí, somos verdaderos americanos. De hecho, los musulmanes estadounidenses estamos afirmando ser los mejores musulmanes.

    Si tuvieras que ir a estos mismos musulmanes que dicen, creemos en la democracia, y les dijeras, ¿qué pasa con el sistema de Allah? Ellos dirían: ‘¿cual sistema de Allah?’ Nosotros decimos: ‘la Khilafat (el Califato). ¿Qué pasa con Sultanato?’. Ellos dirían: “Por favor hermano, ésos son sistemas que conducen a la tiranía y la opresión. Ésos son sistemas de gobierno viejos y anticuados. La democracia es la mejor porque protege los derechos humanos, la Shariah no lo hace”.

    Musulmanes diciendo eso.

    Así que, ¿qué pasó hoy? Lo que pasó es que la democracia nos ha mostrado su verdadero rostro. Nos ha mostrado el rostro del que los awliya nos estaban advirtiendo.