DE ERROR EN ERROR, CAMINA LA SOBERBIA

Estoy a más de 5,000 metros sobre el nivel del mar, en los andes centrales del Perú y con poca señal en la internet. Sin embargo, leo en Twitter y Facebook lo que piensan muchos, lo que alegra a unos, lo que irrita a millones.

Resulta incomprensible que se menosprecie la sugerencia de una personalidad política como la que representa Luis Bedoya Reyes, exitoso ex Alcalde de Lima, presidente de un partido que lleva décadas transmitiendo un mensaje normalmente equilibrado. Pero lo peor de este ninguneo, es que venga desde el propio gobierno, así no les guste lo que Bedoya diga.

Normalmente –en la vida misma- un matrimonio necesita diálogo permanente y no solo cuando las tensiones o problemas crecen hasta llegar a la separación o el divorcio. En política limpia, es lo mismo. No sólo se debe dialogar, unir esfuerzos y voluntades siempre, mejor aún cuando todo está caminando bien –en la economía fundamentalmente- sino, que no se debe esperar que vengan crisis para soltar palabras de acercamiento, justo en medio de temores y vanidades. Eso no es posible, eso no es fortalecer la democracia.

Bedoya ha inspirado correctamente un diálogo entre el presidente y la representante de la principal fuerza de oposición política. No lo ha sugerido entre el presidente y los opositores a la democracia, eso parece que no lo entienden algunos soberbios dentro del gobierno y por momentos, algunos ardientes congresistas.

Hoy se dice que conversarán para recuperar el tiempo perdido. Eso está bien. Pero de ese diálogo, que debería ser público de principio a fin, abierto a todos los medios de comunicación, se tienen que conformar cuatro equipos de trabajo, bien empoderados y respetados por todos, sobre cuyo trabajo absolutamente nadie diga nada, hasta que anuncien lo que se va a hacer.

Seguridad, economía, trabajo y comunicación. Esos son los retos para cuatro equipos líderes. Nada de ir al Acuerdo Nacional o a formar comisiones que nada producen.

De todos estos equipos de trabajo, comunicación debe ser el eje hacia los peruanos demostrando todos los días, incansablemente, que se está luchando para llegar a acuerdos rápidos, decisivos, todo en beneficio del país.

Estoy convencido que se puede lograr, porque de lo contrario, seguiremos de error en error, hacia el abismo que conduce la soberbia del poder.

Related News