PODER JUDICIAL Y FISCALÍA DE LA NACIÓN: VERGÜENZA NACIONAL

El diario El Comercio presentó el domingo 1ero de octubre los resultados de una encuesta realizada por Ipsos Perú durante el mes de setiembre, en la que se consultaba simplemente, “¿En qué instituciones confían los peruanos?”

Los resultados tanto para el Poder Judicial como para la Fiscalía de la Nación son vergonzosos, pues el nivel de confianza que arrojó la encuesta fue de 32% y 35% respectivamente, lo que quiere decir que alrededor del 60% de la población desconfía de estas importantes instituciones.

Por mencionar algunas de las últimas resoluciones del Poder Judicial: La absolución a los gobernadores regionales de Iquitos y Ayacucho, la disposición de arresto domiciliario para Luis Donaire Flores, alias ‘Pato Ciego’, quien se encontraba recluido en el penal de Challapalca, acusado de seis crímenes; la revocación de la orden de prisión preventiva por otra de comparecencia restrictiva, a favor de Félix Moreno, Gobernador Regional del Callao y que le permitirá seguir ejerciendo el cargo y por supuesto, seguir delinquiendo; la liberación de Guillermo Riera, quien en mayo de este año provocó un accidente en la Costa Verde que ocasionó la muerte de tres personas y que en lugar de responder de inmediato a la justicia o auxiliar a las víctimas y menos someterse al dosaje etílico, fugó a Miami, mientras, otra persona se hacía responsable del accidente. Por último, la reciente Casación N° 92-2017-Arequipa, emitida por la Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema, que debilita la lucha contra el lavado de activos.

Por el lado de la Fiscalía de la Nación, está el escandaloso archivamiento de la investigación al ex secretario general de Fuerza Popular Joaquín Ramírez y a Keiko Fujimori por el delito de lavado de activos.

Y por ambas instituciones, el manejo o peloteo sospechoso y poco transparente que hacen en torno al caso Ecoteva que se le sigue a Alejandro Toledo. De manera incomprensible, además, el impresentable juez Abel Concha suspendió recientemente la orden de arresto provisional que él mismo había dictado contra el expresidente.

Como estos, que son casos mediáticos, hay decenas de miles de procesos en los que se cometen atropellos e injusticias.

¿Dónde estamos? ¿De qué jueces y fiscales dependemos? ¿Cómo confiar en estas instituciones tan desprestigiadas?

Soy una persona formada en el sector privado, educado y respetuoso de las leyes, que siempre ha visto al Poder Judicial como algo sucio, con gente sin principios, sin educación y de mala calaña. Siento mucho temor de que alguna vez, por alguna situación circunstancial, tenga que tratar con este montón de mediocres, fracasados y tinterillos.

Supongo, y todos los abogados deben saberlo, desde hace muchísimo tiempo, que existe un sistema establecido, pervertido, por supuesto corrupto y podrido, que hace que el “sistema” funcione.

Supongo también, que existe un tarifario de precios, no publicado, para que las denuncias avancen o no avancen, para que los juicios vayan en el sentido que dicta la billetera, para que los que deben estar presos no estén presos.

¿De quién depende hacer una reforma radical de nuestro sistema judicial?

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