El PODER DE LAS REDES SOCIALES CORPORATIVAS

Iniciamos el año 2018 y me cuesta creer que existen muchos gerentes que se resisten a reconocer el poder de las redes sociales de cara a sus negocios. Algunos asumen que el esfuerzo será en vano por estar en un rubro poco conocido.

Todos los días vivo hablando del social power y siempre me convenzo de que no hay mejor manera de enganchar con nuestras audiencias que una buena foto, un post a la vena, un tweet demoledor o unos 10 segundos de video que te dejen sin poder dormir. La razón es muy simple. Mientras sepamos conectar con la comunidad, a través de buenas historias, el camino es nuestro.

Y es que el mundo ha dejado de girar en un solo sentido desde hace rato. Los cambios y revoluciones aparecen y si uno no logra subirse a la ola, no hay una segunda oportunidad porque siempre es diferente. Las redes sociales avanzan todo el tiempo en función de las necesidades y gustos de los usuarios, porque allí radica el éxito. La constante evolución y competencia por mantener a las audiencias fidelizadas hace que la supervivencia sea cada vez más compleja, pero si se comprende el mensaje de la transformación se puede surfear sin problemas.

Justo esa ola que para algunos parece un tsunami, puede convertirse en la oportunidad perfecta para que las compañías enganchen con sus públicos externos e internos. De cara a los clientes y usuarios, el mantener una constante comunicación en redes permite una conexión cercana y hasta personal, porque uno llega a la palma de la mano y -según como sea la estrategia- en el momento más adecuado. Es un arma de doble filo ya que, si el contenido no es relevante, tanto la red como los usuarios dejarán de interesarse por los mensajes y se pasará al olvido. Por ello, es importante recalcar la necesidad de hacer las cosas bien, de tener objetivos claros, planificar con detenimiento el porqué de la estrategia, de ejecutar en las redes y momentos adecuados y, sobre todo, en medir lo que se hace para ajustar cuando sea necesario.

De cara al público interno, las redes sociales corporativas se convierten en un canal de promoción de las buenas prácticas de la compañía, de reforzamiento de la cultura empresarial y la cosecha de activistas digitales que pongan el pecho y viralicen los mensajes hacia otros públicos. Esa oportunidad de transparentar las comunicaciones e ir descubriendo el contenido que más demandan permitirá medir si se está en el camino correcto.

Las RRSS Corporativas son ágiles, muy rápidas de coordinar, permiten la colaboración, la comunicación constante entre distintos públicos, consolidan y atraen nuevos talentos, al llegar con los mensajes necesarios se mantiene motivado al personal, generas expectativas, se fortalecen vínculos y, sobre todo, permite una cercanía con nuestra comunidad a la que la empresa se debe.

La empresa tradicional hoy en día ha muerto y muchos no se han dado ni cuenta. Estamos en la consolidación de las empresas 4.0, donde el presente sea una inminente transformación de procesos, visión y expansión de fronteras digitales. Sumados a fines sociales que generen una reputación favorable, ya que se apuesta tener un mundo mejor, donde se viva una humanización de la marca dando por sentado la misión de esta nueva era: la transparencia.

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