¿Y SI VACAN A PPK, QUÉ VA A CAMBIAR?

Nacimos en una nación históricamente corrupta, con gente que seguramente era ladrona (Ama Sua), mentirosa (Ama Llulla) y ociosa (Ama Quella), que luego fue colonizada por españoles que, por cierto, no provenían de las familias más educadas, sino de aventureros que no tenían nada que perder.

 

Corrupción que probablemente también existió en un país en el cual Don José de San Martín y sus allegados, o Don Simón Bolívar y los suyos, aprovecharon de sus gestas para llenarse los bolsillos de plata. O Don Augusto B. Leguía, en su oncenio y en el centenario de la independencia y todas las obras que se llevaron a cabo en esa época. O más recientemente, el General Manuel Odría, con todas esas obras gigantescas que hubo en su época, como el Ministerio de Educación, el Estadio Nacional, el Hospital del Seguro Social o los conjuntos vecinales, entre otros. O durante el gobierno del sátrapa Juan Velasco, durante el cual vimos a generales y coroneles comprando propiedades en Chacarilla, La Molina o en la urbanización California, en Chosica, sin siquiera solicitar un préstamo a sus asociaciones de vivienda, sin que haya habido una sola investigación.

 

En los tiempos modernos tenemos un Alan García investigado y complicado, un Alberto Fujimori condenado e indultado, un Alejandro Toledo prófugo de la justicia, un Ollanta Humala y su esposa con 18 meses de prisión preventiva, una Susana Villarán que hasta ahora increíblemente la pasa bien y un PPK con la espada de Damocles en la cabeza, con la vacancia como punto principal de la agenda nacional. Ni hablar de congresistas, gobernadores, alcaldes y funcionarios públicos que, en algún momento, los que no están presos, serán puestos al descubierto.

 

¿Qué cambiaría en el Perú si se vaca a PPK, o en todo caso, su poco probable renuncia? Es decir, si el Congreso hace un golpe de estado amparado en una circunstancia extrema, establecida en la Constitución Política del Perú.

 

¿Será que Martín Vizcarra, aparentemente apoyado por César Villanueva, de APP, ex gobernador de San Martín, atraído por el poder, tendrá el respaldo de la izquierda o de Fuerza Popular, como lo manifestó Keiko Fujimori en una entrevista reciente a uno de los peores periodistas que hay en el Perú, que además es un inmoral? ¿No fue su partido Fuerza Popular, el que, a raíz del caso Chinchero, provocó su renuncia al MTC, ¿recomendando además su renuncia a la vicepresidencia?

 

Si vacan o renuncia PPK, ¿será que Héctor Becerril, uno de los tipos más tóxicos y venenosos que puedan existir en nuestro país, dejaría de hablar tonterías todos los días? ¿O Vitocho? ¿O Mulder?

 

Del mismo modo, si vacan o renuncia PPK, ¿será que dejamos de escuchar todos los días al limitado Daniel Salaverry?

 

Si vacan o renuncia PPK, ¿Rosa María Bartra, dejaría la presidencia de la Comisión Lava Jato, después de las declaraciones de Jorge Barata que comprometen a su partido?

 

Si vacan o renuncia PPK, ¿se acabará la corrupción que se está produciendo en este exacto momento, mientras usted, amable lector, lee este artículo? ¿Cuántos policías, cuántos funcionarios públicos están coimeando mientras escribía esta columna?

 

Si vacan o renuncia PPK, ¿cuán más rápido avanzará la reconstrucción del norte?

 

Lo que yo creo, es que, si vacan o renuncia PPK, no va a pasar nada: El Congreso le dará un pequeño respiro a Martín Vizcarra y luego volverá con el obstruccionismo de siempre, solo que está vez empoderado y envalentonado por haberse bajado a un presidente, hasta que le planteen la vacancia.

 

Héctor Becerril seguirá insultando a diestra y siniestra, Rosa María Bartra seguirá presidiendo la comisión Lava Jato, defendiendo a su lideresa y a Alan García; Mauricio Mulder seguirá atacando a quien se le ponga al frente, Víctor Andrés García y Yoni Lescano seguirán hablando tonterías y bueno, ni mencionar a Daniel Salaverry, Marisa Glave y otros.

 

La corrupción no desaparecerá ni tampoco disminuirá, la reconstrucción del norte seguirá al mismo ritmo, no habrá ninguna reforma importante porque el fujimorismo las bloqueará esperando al 2021. Menos aún habrá una reforma electoral que cambie el financiamiento que tiene origen privado para las campañas electorales, porque a los partidos políticos no les interesa ser supervisados o sujetos de control.

 

En resumen, si vacan o renuncia PPK, este país seguirá siendo la misma pocilga que es ahora, el mismo barco sin capitán, solo que presidido por un Congreso podrido, con una aprobación del 14% y con un presidente a quien casi nadie conoce.

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