EL CHISME…ME LO DIJERON POR ALLÍ

Ayer leí un texto referente al chisme y lo peligroso que puede ser, según su definición: El chisme es la narración de un hecho verdadero o falso que se hace, sin tomar en cuenta el daño que puede causar esta información a terceros o precisamente con la intención de hacerlo.

¿Cuántas veces hemos sido los protagonistas de los chismes? O ¿cuántas veces nos han contado chismes de otros? Y lo peor ¿qué hicimos? Los escuchamos plácidamente ¿no es verdad? Pero cuán peligrosos pueden ser, he visto familias tambalearse a consecuencia de estos, y por supuesto quien tiró la piedra se desapareció del mapa, La Biblia nos dice lo siguiente sobre el chisme: Prov. 26:20, “Sin leña se apaga el fuego,  Y donde no hay chismoso, cesa la contienda“.

Pienso que el chisme es tan letal como una espada filuda que se da en todos los niveles de nuestra vida, en el entorno familiar, amical, escolar, universitario, laboral, vecinal, etc, según la historia, el chisme nace con la comunicación humana a través de la tradición oral antes de la escritura.

Las personas necesitaban contar lo que acontecía, las experiencias y los pensamientos. Pero, como se ha demostrado en las investigaciones sobre las comunicaciones orales, cuando una persona le narra a otra lo escuchado, y esta a su vez a otra, y así sucesivamente, la historia original cambia y el agregado idealista de cada quien, más la subjetividad de cada punto de vista van deformando la realidad y convirtiéndola en leyenda. Al final la verdad y la historia se reducen a su mínima expresión y la fábula y el cuento ocupan un enorme espacio.

En el caso del chisme, la historia o el cuento que queda de ella, la distorsión se hacía por razones perversas, sean de poder o de adquisición de riquezas. Así, quien contaba “la historia” la amoldaba a su parecer o en defensa de sus intereses. El chisme no tiene interés en contar lo acaecido sino que contiene una intensión particular.

Su desarrollo:

  • La indiscreción, para casos de menor importancia (para casos de importancia, se podría considerar en el ámbito del espionaje).
  • El  vicio de escuchar y difundir  rumores por considerarse propia de cotillas
  • La actividad, característica de las denominadas  prensa del corazón (prensa rosa) y prensa sensacionalista (prensa amarilla), que suele considerarse impropia del periodismo desde el punto de vista de la ética periodística.

Caso Práctico:

TOMEN EN CUENTA ESTO CUANDO LES VENGAN A CONTAR UN CHISME

En la antigua Grecia Sócrates tenía una gran reputación de sabiduría. Un día vino alguien a encontrar al gran filósofo, y le dijo:

– ¿sabes lo que acabo de oír sobre tu amigo?

– un momento – respondió Sócrates – antes de que me lo cuente, me gustaría hacerte un test, el de los tres tamices.

– ¿los tres tamices?

– Pero sí, – continuó Sócrates – antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir. Lo llamo el test de los tres tamices. El primer tamiz es la verdad. ¿Has comprobado si lo que me dices es verdad?

– No… Solo tengo lo que he oído hablar…

– Muy bien. Así que no sabes si es la verdad. Continuamos con el segundo tamiz, el de la bondad. ¿Lo que quieres decirme sobre mi amigo, es algo bueno?

– Ah no! Por el contrario.

– Entonces – continuó Sócrates – quieres contarme cosas malas acerca de él y ni siquiera estás seguro de que son verdaderas. Tal vez aún puedes pasar la prueba, sigue siendo el tercer tamiz, el de la utilidad. ¿Es útil que yo sepa qué me habría hecho este amigo?

– No, en serio.

– Entonces – concluye Sócrates – lo que querías contarme no es ni cierto, ni bueno, ni útil; ¿Por qué querías decírmelo?

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