EL COMPLOT CONTRA FUERZA POPULAR

Huele a complot y el objetivo es bajarse a cualquier precio a Keiko Fujimori, incluyendo la prisión preventiva, y destrozar a Fuerza Popular declarándola organización criminal para delinquir.

Lo más obvio es poner en tela de juicio los ‘kenjivideos’ captados por el congresista Mamani. La Fiscalía pretende que pueden no ser válidos técnicamente y por tanto se trataría de una prueba sucia sin valor probatorio, hasta tanto el representante puneño denuncie por orden de quién obtuvo el material furtivo.

Curiosa pretensión esta, cuando en el montaje judicial contra Alberto Fujimori llevado a cabo por el felón juez César San Martín todos los videos y audios fueron aceptados sin chistar con el solo visto bueno de Matilde Pinchi Pinchi, en tanto abonaran a la tesis írrita de la autoría mediata; y cuando prácticamente se convalidan todos los audios y videos presentados por los mermemedios.

La campaña contra Mamani –respecto del cual pueden haber críticas fundadas en otros temas y procesos, pero no en la puesta en evidencia de la compra de votos– lo puso como delincuente por haberse “fugados de país”, hasta que regresó tras apenas tres días de descanso en el Brasil. Y que no digan que eso no fue coordinado con algunos periodistas del cartel mediático.

Mientras tanto, no hay proceso abierto contra otros responsables de la compra de votos para impedir la vacancia, como Bruno Giuffra, a pesar de que el propio PPK se autoincrimina de haber recibido a Mamani en su casa de Choquehuanca para hablar “inocentemente” del Lago Titicaca (véase la extraña entrevista con CNN). El ilustrísimo doctor Borea sigue tan igual como el mítico doctor Chantada de Risas y Salsa.

Y quien se pasa impunemente amenazando –como traidor que es– a Keiko y todo Fuerza Popular es Kenji Fujimori, contra quien no hay instrucción abierta pese a las pruebas de sus delitos. Sus “Avengers”, ridículo nombre para el grupo de traidores como él mismo, se pasean por el cartel mediático echando más inquina, en lo que se revela complicidad con periodistas co-creadores del inmundo bulo contra Fuerza Popular.

Contra Keiko que a nadie extrañe un vejatorio allanamiento de su casa porque la orden –imaginen de quién– es clarísima: declararla cabeza de la banda de crimen organizado por supuesto tráfico de drogas. Como hasta hoy se prueba la patraña de la investigación de la DEA (lanzada por “Cuarto Poder” una semana antes de la segunda vuelta de 2016), la insistencia será por actividades de recaudación de fondos.

Publicado en Expreso

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