OLLANTA Y NADINE: COSECHANDO LO QUE SEMBRARON

La semana que pasó, los peruanos y el resto del mundo, fuimos testigos de la incautación de diferentes propiedades relacionadas a la ex “pareja presidencial”, Ollanta Humala y Nadine Heredia, incluyendo la casa donde ellos y sus hijos residían.

Inmediatamente, y con el apoyo de cierta prensa irresponsable, de políticos, politólogos, analistas y abogados, los Humala Heredia se victimizaron, dijeron que había una persecución política contra ellos, que no debían meterse con sus hijos, etc.

¿Víctimas de qué?

La investigación contra este par de sinvergüenzas que, por cierto, en su desmedida ambición en lo último que pensaron fue en sus hijos, está llena de indicios en su contra, como son las declaraciones de testigos y colaboradores eficaces, su inexplicable incremento patrimonial, los aportes no reconocidos al Partido Nacionalista, las anotaciones en las agendas de Nadine Heredia y un inmenso e interminable etcétera.

No solo eso, en otro plano están también los temas del Capitán Carlos y los asesinatos de Madre Mía, el fallido golpe de Locumba, el Andahuaylazo que alentó desde su bien pagado puesto de agregado militar en el exterior, el asalto y secuestro de la hermana Ivoska en su casa de Suiza, la muerte del sobrino Daniel Seiffert y también la extraña muerte de Emerson Fasabi, vigilante y trabajador de la casa de los Humala Heredia.

No olvidemos el escándalo acerca de la protección policial a Oscar López Meneses, ex operador de Vladimiro Montesinos y del amigo de Martín Belaunde Lossio, su exasesor y financista, cuyo poder e influencia permitieron que la empresa Antalsis ganara obras estatales por S/150 millones. Ni tampoco del hermano Alexis, quien viajó a Rusia sin ninguna autorización oficial, en representación del presidente electo, para tratar negocios con el gobierno ruso y privados. Tema nunca aclarado. Menos del hermano Antauro, preso por el asesinato de cuatro policías y que en la cárcel hacía trámites ante entidades públicas, ofrecía puestos en el Estado, editaba un pasquín subversivo y hasta filmaba sus encuentros amorosos.

Es decir, la parejita de marras está embarrada de pies a cabeza, por donde se la mire y lo que les ha concedido el Tribunal Constitucional, es simplemente, unas cortas vacaciones de libertad.

¿Que si el Ministerio Público se está demorando en hacer la, o las denuncias? De acuerdo y, sin justificarlos, debemos comprender la escasez de recursos de esta institución, al igual que muchas otras instituciones del Estado.

¿Que si el Ministerio Público se ha ensañado con los Humala Heredia, dejando de lado otros casos como los de Alejandro Toledo y Eliane Karp, Alan García, Keiko Fujimori y tantos otros? Tampoco, todo depende del trabajo de los fiscales asignados, de los recursos con que cuenten y de la velocidad y destreza con la que puedan actuar.

¿Que si el Poder Judicial está actuando correctamente? En diferentes ocasiones he manifestado mi opinión acerca del figureti del juez Richard Concepción y del lamentable currículum de Duberlí Rodríguez, presidente del Poder Judicial. Ambos son una muestra de lo pobre que puede ser este poder del estado. Pero, desgraciadamente, es lo que hay y como país civilizado, debemos respetar sus decisiones.

Y, ¿es que alguien hizo algún escándalo cuando se incautaron las propiedades de los delincuentes Rodolfo Orellana o Peter Ferrari, ambos con prisión preventiva.

Finalmente, ¿alguien sabe de dónde sale el billete para pagar a los abogados de los Humala Heredia?

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