DENUNCIA Y CHUPONEO, PODERES OCULTOS

Todo abogado litigante y cualquier ciudadano que tenga la desgracia de estar inmerso en un proceso judicial sufre la podredumbre del sistema de justicia peruano, incluyendo en éste desde la Corte Suprema hasta los juzgados de paz, y desde el Tribunal Constitucional hasta el Ministerio Público.

Por eso, aunque da asco escuchar los contenidos, no sorprenden los audios difundidos por el portal IDL-Reporteros, que incriminan al presidente de la Corte Superior de Justicia del Callao, Walter Ríos, así como a los miembros del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) Guido Aguila, Iván Noguera y Julio Gutiérrez, y al presidente de la Segunda Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema, César Hinostroza Pariachi.

Las llamadas telefónicas reveladas evidencian tráfico de influencias, con los agravantes de coordinar, por un lado, una sentencia en torno a la violación de una menor; y, por otro lado, de sugerir extraña cercanía y beneficios posibles con la Presidencia de la República, lo cual ha sido enfáticamente rechazado por Martín Vizcarra.

Frente a este caso hay cuatro reflexiones urgentes. Primero, los involucrados deben ser suspendidos en sus funciones hasta tanto los órganos de control de la judicatura y la Fiscalía de la Nación establezcan responsabilidades reales.

Segundo, es hora que el Congreso retome el debate de los múltiples proyectos para reformar del Consejo Nacional de la Magistratura y un Poder Judicial que hieden. Es inaceptable que en pleno siglo XXI tengamos instituciones que adolecen de vicios peores que los del inicio de la República. Y es repudiable que una mafia controle la administración de justicia.

Tercero, debe advertirse que precisamente si se trata de poderes ocultos, provoca preocupación que sea IDL la denunciante de este nuevo escándalo. Esta ONG tiene dos líneas acentuadas: la defensa legal de terroristas, so pretexto de sus derechos humanos, y el intento de imponer criterios izquierdistas en el sector Justicia. Así, preguntémonos: ¿por qué se lanza justo ahora este misil?

Cuarto, el método utilizado para hacer el “destape” es el de grabaciones sofisticadas, para las cuales se necesitan equipos, técnicas y personal que supuestamente solo deberían ser accesibles por los servicios de inteligencia.

De modo que tratándose de IDL, ¿se hará lo mismo que con el congresista Mamani, es decir se pedirán grabaciones originales, equipos de registro, etc., y se le abrirá proceso? ¿O tendremos otra vez una organización chuponeadora ilegal e ilegítima que se escuda en la sacrosanta libertad de expresión?

Related News

Comments are closed