ALIANZA PARA EL BIEN VS CRIMEN ORGANIZADO

Porque solo los criminales  se organizan?

Todos los días somos informados de noticias y hechos referidos a corrupción y crímenes de toda índole; que nos laceran como sociedad y debilitan nuestra frágil democracia al hacernos perder cada vez más el respeto por nuestras instituciones y finalmente el respeto por nosotros mismos como ciudadanos.

Existe en nuestra conciencia colectiva la casi siempre resignada convicción de que el crimen nunca paga, que la impunidad triunfará porque aceptamos arrinconados la existencia de un mal superior a nuestras capacidades de reacción.

Y es cierto, hasta hoy son los criminales, aquellos que por diversos fines vulneran la ley, son los únicos que han demostrado tener la capacidad de organizarse con eficiencia para cometer sus delitos y luego librarse de la ley.

Para ellos no existen ideología, partido políticos, religión, educación, nivel económico, nacionalidad, etc. ninguna línea que los separe de su objetivo, es transversal, sabe articularse y cuantos más espacios e instituciones abarquen sus afilados tentáculos serán más poderosos e intocables.

Porqué solo el mal puede tener la capacidad de organizarse y tejer alianzas?

Porqué razón instituciones como la Policía Nacional, la Fiscalía, Poder Judicial, Congreso, Poder Ejecutivo, Gobiernos Regionales y Locales, etc., no logran alcanzar e implementar una Alianza o Pacto por el Bien y Contra el Crimen?

Porqué los funcionarios honestos de estas instituciones y también los ciudadanos honestos, que somos la mayoría, tenemos la incapacidad de obviar nuestras diferencias políticas, creencias, formación, instituciones a las que pertenecemos, etc. y solo trabajamos por un mismo objetivo? Intercambiamos información, tejemos redes, reducimos barreras, en otras palabras planificamos y trabajamos, unidos, en alianza por el bien.

El crimen se organiza pero los que defienden la ley no. Existe la definición de “ crimen organizado” más no de lo que podría ser su contraparte.

La delincuencia y la corrupción son los principales males que afectan a nuestra sociedad.

Ocupar el segundo lugar en victimización por la delincuencia común y organizada es un dato que desalienta y dinamita a todas las instituciones del país. Y ello es peligroso. Porque la impresión que se tiene, es que nos estamos acostumbrando a vivir en un país altamente inseguro, donde la delincuencia avanza y lo peor aún no es contrarrestada por la justicia.

Cuando ejercí función pública y trabaje diversos proyectos de ley como por ejemplo el de fortalecimiento de la Unidad de Inteligencia Financiera, el de impresicriptibilidad de los delitos de corrupción o en mi participación dentro de diversas comisiones investigadoras o en el grupo de trabajo de seguimiento a la lucha contra el narcotráfico, me encontré con valiosos y bien intencionados funcionarios pero encerrados dentro de sus caparazones institucionales.

La corrupción y el crimen en cualquier país,  no se combate con leyes, sino mediante una eficiente administración con liderazgo en los diferentes organismos y dependencias del Estado;  para ello deben empoderar en los niveles de dirección a personas capaces y decentes y tener una clara política de articulación.

El Acuerdo Nacional por la Seguridad Ciudadana  que existe desde el 2013 y se proyecta hasta el 2018 y el novísimo Plan Nacional de Integridad y lucha Contra la Corrupción 2018 – 2021, quedarán solo en el papel y serán diluidas por el desaliento si los actores no están decididos a aliarse genuinamente.

Alianza por el Bien, debe ser un fin y un medio, para que primero quienes dirigen las instituciones que componen el sistema de justicia, sumen esfuerzos, estrategias y proyectos para revertir el crimen en el país. Poco a poco, se deben ir sumando, el estudiante, el obrero, el transportista, los empresarios, hombres y mujeres, para sumar esfuerzos, para dejar de ser espectadores y pasar a formar parte activa de esta Alianza.

Si apostamos por abrazar valores y actitudes positivas, la tendencia delictiva decrecerá. Porque esto involucrará a las familias.  colegios y universidades se sumarán a esta cruzada. La primera batalla se da en la actitud mental. Si pensamos que estamos derrotados por la delincuencia y la corrupción, lo estaremos de verdad. Pero, si nos enrolamos en un pacto por el bien, en todos los niveles, habremos dado el principal paso, para ganar la lucha contra el crimen y la  corrupción.

Related News

Leave a Reply