EL PERÚ QUE NOS VENDIERON LOS “HERMANITOS’’ DE SIEMPRE

Desde que el Perú entero escuchó los “audios de la vergüenza” son muchos los indignados y sobre todo los que nos preguntamos desde cuándo el país está así, si se supone que después de la caída de la corrupción de los 90 todo cambió, si se supone que los que dictaban sentencia lo hacían con justicia y verdad.

Desde entonces un solo sector nos decía lo que estaba bien y lo que estaba mal, se inició el período de las etiquetas donde se marcaba a la gente a diestra y siniestra, se construyeron edificios e hicieron grandes libros para perennizar una posición olvidándose selectivamente de algunos momentos importantes de nuestra historia, pero sobre todo se construyeron personajes referentes, voces autorizadas que estaban por encima del bien y del mal.

Es curioso que hoy, después que todos los peruanos escucháramos un nuevo audio del juez inmaculado del sector caviar, César San Martín, pidiendo presionar por el caso de un familiar, las mismas voces indignadas de su sector que salieron pidiendo marchas contra la corrupción hagan “el paso lunar” de Michael Jackson, como lo dice en un tweet Jaime Chincha, y se hagan los tozudos a pesar que las pruebas digan todo lo contrario.

Ese mismo juez, que fue el ejemplo para los caviares, que las cosas estaban cambiando con la sentencia histórica a Fujimori, con la absolución a Humala ¡Oh Madre Mía!, hoy tiene que responder por lo que se le imputa.

La grave crisis moral que nos ha dejado Odebrecht donde ninguna tienda se salvó de la compra de conciencias, hace que todos los sospechosos de alguna “ayudita o beneficio” deban ser tratados de igual forma que cualquier hombre de a pie.

Hoy más allá de este “conflicto interno” de poderes y del papel que están jugando muchos editores de distintas redacciones con la publicación selectiva de material, debemos comprometernos más con nuestra realidad y con nuestra política.

Es importante que diferenciemos y sepamos que lo que está mal, está mal para todos; y no sólo para algunos.

San Martín debe dar un paso al costado y se le debe abrir investigación como a todos los jueces que desfilaron con el “zar” de las negociaciones judiciales. Habrá que tener los ojitos bien abiertos para saber qué pasará con este paladín de la justicia.

Related News

Comments are closed