SALÍ A TRABAJAR…

Salí a trabajar; pare un taxi ya que llevaba muchas cosas, el chofer era un señor muy amable, él iba conversando de manera muy amena. Al llegar a la dirección y con el apuro de bajar, por un descuido olvidé uno de los paquetes que llevaba en la maletera del taxi; me di cuenta del problema luego de varios minutos, el taxi ya se había ido.

Pasó poco más de una hora, tiempo en el que tuve que buscar solución al problema por la perdida del material de trabajo. Cuando de pronto escuché un claxon que sonaba de manera insistente, me asomé por la ventana del edificio y para mi sorpresa era el mismo señor en su taxi, mirando para todos lados buscandome.

Bajé enseguida y me dice: “Joven disculpe, no me di cuenta que su bolsa estaba en la maletera, aquí se la traigo de regreso, está tal cual la dejó, revisela para que vea que no falta nada”. ¿Cómo podía desconfiar de alguien que se tomó la molestia de regresar desde lejos para devolver un paquete que no es suyo?, le agradecí varias veces y también retribuí su honradez con una pequeña recompensa, su respuesta fue “Parte de mi trabajo es hacer que mi cliente se sienta bien”, esta frase me confirmó que el es una buena persona.

Este señor se llama Arturo Cossio, y quiero hacer público mi agradecimiento una vez más, por demostrarme que no estoy equivocado y aún es posible toparse con personas honestas, amables, honradas, pero sobretodo con ese ejemplo de ayudar a los demás.

Quiero que me ayuden a compartir esta pequeña historia y lograr que esta publicación pueda llegar a su familia para que sepan que hay alguien ajeno a su hogar que le tiene el mismo respeto que estoy seguro todos en su familia sienten por el señor Arturo.

Lee a Erick Beltran Zuñiga aquí: https://www.facebook.com/100001510960789/posts/1044188385641517/

Related News

Leave a Reply