Noticias

AHORA LOS BODEGUEROS

Es una pena, pero siguen nuestros congresistas aprobando leyes innecesarias, más declarativas que normativas, sin escuchar a voces sensatas dentro del Parlamento o fuera de él, que los exhortan a no aprobar leyes intonsas que para poco sirven, pero que quitan tiempo, esfuerzos y recursos al país.

La más reciente, pero qué, conociendo a nuestros legisladores, no será la última, es la “LEY GENERAL DE BODEGUEROS” que el Ejecutivo no quiso promulgar ni publicar, y que sin rubor tuvo que hacerlo el mismo Congreso.

Cuando tiempo atrás se criticó la ley del emolientero, muchos creímos que se corregirían las malas prácticas de congresistas de aprobar leyes irrelevantes, pero no, siguen en ésa misma absurda onda.

En la Ley que comentamos, se reconoce el valor social de la actividad del bodeguero a través del expendio o venta de productos de primera necesidad. Muy bien pues, todos reconocemos el valor de los bodegueros, y permanentemente recurrimos a ellos, pero nos preguntamos ¿es necesario una ley para ello? Y la simple respuesta es que NO.

La Ley a la que nos referimos, compromete al Estado, en sus diferentes niveles gubernamentales y en sus distintos organismos públicos, ofertar a los bodegueros capacitación y asistencia técnica en diversos aspectos. Saben los congresistas que ello cuesta, que no tienen iniciativa de gasto y que el Estado tiene otras prioridades, sin embargo, genera una expectativa no cumplible a los miles de miles de bodegueros en el Perú. Como vemos, populismo en grado superlativo.

Se ofrece, también a los bodegueros, entre otra serie de asesorías y capacitaciones, la dotación de servicios tecnológicos “para mejorar sus niveles de competitividad”. Ni quienes presentaron el proyecto se la creen, pese a que también en la Ley se promueve la acción del Estado para que los bodegueros accedan al sistema financiero, a sabiendas que para acceder al mercado crediticio hay que acreditar capacidad de pago y garantías.

Cómo si fuese un rico manjar, la norma pretende simplificación de trámites para la formalización, pero ignora que nadie se formalizará si es que no le quitan la espada de Damocles de multas y otras sanciones, por falta de licencia municipal, regulaciones de Defensa Civil, infracciones laborales, de seguridad social, previsionales y tributarias. Nadie en su sano juicio se formalizará para que lo destrocen.

La misma Ley señala que el Estado debe hacer campañas para que los bodegueros decidan el régimen legal-tributario al que están sometidos, ¿no era acaso más fácil incorporar a todos los bodegueros a un solo régimen tributario? Ello incluso para facilitar su fiscalización.

Encima de todas las incongruencias señaladas, les hacen creer a los bodegueros que se les reducirá las tarifas de electricidad y que podrán acceder a tarifas residenciales. Por lo menos infórmense señores congresistas, la tarifa comercial es la mima residencial, no hay diferencias.

No olvidaron crear el día del bodeguero, para que se festeje ese día como si fuere efeméride. ¡No se pasen!

17 diciembre, 2018

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *