QUE NOS DEPARA EL 2019. EL PRESIDENTE TIENE MÁS QUE DAR
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QUE NOS DEPARA EL 2019. EL PRESIDENTE TIENE MÁS QUE DAR

El capital económico o monetario, al igual que el capital político-social, en términos generales, siempre son escasos e insuficientes y su incremento o disminución, guarda una estrecha correlación con el “capital intelectual, liderazgo, formación y talento”.

Contra la opinión de muchos analistas , que pensaron que el provinciano Martín Vizcarra no estaba a la altura del cargo (Presidente), que por azar del destino le tocó asumir sin proponérselo, la evidencia demuestra que se equivocaron. Los resultados prueban gran capacidad y habilidad política, capaz de convertir los enormes riesgos que afrontaba al inicio de su gobierno, en oportunidades muy bien aprovechadas Hasta aquí no tengo dudas.

Las interrogantes surgen, en relación al futuro inmediato, que hará el Presidente con el capital político-social ganado a pulso?, entendiendo, que 7 de cada 10 encuestados aprueban su gestión y el apoyo implica una dosis importante de confianza y credibilidad. Así como el capital económico, el capital intangible, también es susceptible de incremento o dilapidación y sigue las mismas reglas: a mayor riesgo más rentabilidad y viceversa, sin lugar a dudas el Peru requiere tomar algunos riesgos para escapar de la trampa de ingresos medios, que mantiene altos niveles de pobreza, desnutrición e informalidad. La otra opción conservadora, con el ánimo de mantener la aprobación popular a costa del estancamiento a que conduce el piloto automático, es inaceptable, mediocre y hasta inmoral.

El capital político-social del Presidente no es para atesorar como lo hacen los avaros, se debe invertir en creación de valor y competitividad, por responsabilidad social, sobre todo con los que menos tienen.

Así como Martin Vizcarra a demostrado habilidad y olfato político para arrinconar al Congreso y la clase política tradicional, deberá hacerlo hoy, contra los corruptos y extorsionadores, que disfrazados de ambientalistas, ecologistas, luchadores sociales, radicales y violentos, que avalados por ONGS, financiados por organizaciones extranjeras con oscuros intereses económicos e ideológicos, están atacando al país. Los anti inversión y falsos profetas, son tan enemigos de la prosperidad de las personas, como los terroristas y corruptos; todos ellos tienen en común perpetuar la pobreza y el enfrentamiento entre peruanos.

Las enormes oportunidades que tenemos, como Nación rica en recursos renovables y no renovables, mantienen nuestra esperanza: minería, gas, petróleo, agro exportación, represas, hidroeléctricas, turismo, pesca, etc.

Sin capital económico no hay inversión ni trabajo, igualmente sin capital político no hay gobernabilidad, pero ni uno ni otro tiene sentido ético ni es sostenible, si sus beneficios no se invierten con sentido social en salud y educación de calidad y en el desarrollo de infraestructura que mejore la competitividad y la igualdad de oportunidades para todos.

Se iniciará el 2019 con grandes expectativas: Una de ellas está centrada en el Gabinete, hay varios ministros pecho frío, lentos y timoratos que deberían ser cambiados. Otra está en los nuevos gobiernos locales y regionales que requieren soporte técnico y finalmente el Congreso, que necesita coordinar más y mejor con el Poder Ejecutivo en beneficio del país y las reformas urgentes.
Finalmente la expectativa de recuperar la prudencia, la tolerancia y una súper vacuna contra el nefasto populismo de todos los colores y sectores incluidos el Poder Judicial y el Ministerio Público.

18 diciembre, 2018

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