EL GOBIERNO DE VIZCARRA EN EL PRIMER AÑO
Editorial

EL GOBIERNO DE VIZCARRA EN EL PRIMER AÑO

Martín Vizcarra asumió la presidencia de la república del Perú en un momento delicado y cuando Pedro Pablo Kuczynski acababa de renunciar luego de 20 meses de gobierno. Como todos sabemos, PPK, renuncia por propia voluntad, presionado por escándalos políticos donde no solo se discutía su carácter ético sino donde algunos de sus ministros aparecían en los videos que un congresista de la oposición grabó -sin sus consentimientos- pero que daban a entender que el gobierno compraba votos o promovía el transfuguismo a través de prebendas.

El 23 de febrero del 2018, Vizcarra entró así a la historia pronunciando un ecuánime discurso de 13 minutos en los que señaló prioridades como lucha contra la corrupción, educación, institucionalidad y gobernabilidad. A diferencia de su antecesor Vizcarra fue aplaudido por todas la bancadas y sobre todo por la oposición.

Don son los temas centrales que caracterizaron su mensaje.

Lo primero, deslindó con el gobierno de PPK: “Llegó el momento de decir basta. Los graves acontecimientos que se han conocido en los últimos tiempos ameritan que se esclarezcan responsabilidades y que cualquier tipo de irregularidad cometida sea penada como corresponde. La justicia deberá actuar con independencia, responsabilidad y celeridad”. Parecía evidente que no sólo no estaba de acuerdo con lo que había hecho PPK y su equipo, sino que quería marcar una línea distinta y distante.

Igualmente y en relación al intenso clima de confrontación política con el parlamento, Vizcarra más bien marcó una clara -por lo menos en ese momento era así- política de consenso: “Pero al mismo tiempo, lo que ha sucedido debe marcar el punto final de una política de odio y confrontación, que no ha hecho otra cosa que perjudicar al país. La clase política, y sobre todo quienes detentamos cargos públicos, tenemos la obligación de dar respuestas a las muchas necesidades, demandas y aspiraciones de cada uno de los peruanos, y no enredarnos en peleas encarnizadas que terminan haciendo un enorme daño al Perú”

Un año después vale un balance de su acción.

La tecnocracia invisible.

Vizcarra ha reunido un grupo de tecnócratas o técnicos poco conocidos o desconocidos para la mayoría de peruanos, que intentan gestionar el estado con poco éxito en las materias que se supone eran claves. En salud el tema de la anemia es el mejor ejemplo de incapacidad para la gestión. Pero además la administración de la reconstrucción por el NIÑO del 2017 ha sido simplemente un desastre. En general y salvo excepciones el gabinete es desconocido por sus nombres y por sus resultados. Vizcarra cae 8 puntos en aprobación en dos meses, y sube 7 puntos en desaprobación. En el Sur, donde se evidencia la falta de resultados frente a los fenómenos climatológicos sube en desaprobación 13 puntos; de 29 puntos de desaprobación en Enero, sube a 42 por ciento en febrero. Las clases sociales C, D y E son donde sufre el mayor crecimiento en desaprobación. Hay una evidente sensación de estancamiento y, peor aún, de ausencia de dirección.

La ideologia inexistente

El gobierno de Vizcarra camina como un zombi sin saber cuál es la ideología que sostiene su acción política. No se sabe si es de izquierda, de derecha, conservador o liberal. Esto no significa que sea un poco de todo sino que es, más bien, casi nada de cualquier posición política. Un ejemplo claro son las supuestas reformas que ocuparon una buena parte de su gobierno y que ahora prácticamente han sido abandonadas. En el fondo no existe ningún plan para reformas en educación, laboral, salud o el sistema previsional. Vizcarra es un gobierno sin ideas y sin conducción política. Sobrevive y se conforma con un desempeño mediocre.

La comunicación errática

En comunicación es un gobierno sin narrativa, sin historia que contarle a los peruanos y sin un contexto que enmarca su accionar. Parece más bien un barco con viento a favor -por la economía que sorprendemente crece a 4%- pero sin un puerto de destino.

Vizcarra en su primer año es irrelevante, pequeño y sin emoción. Aunque es el primer mandatario no sabemos si algún día lo recordaremos por algo que hizo. Lo que sí, muchos, nunca se habrán enterado que fue el presidente del Perú.

23 febrero, 2019

ONE COMMENT ON THIS POST To “EL GOBIERNO DE VIZCARRA EN EL PRIMER AÑO”

  1. Estaba tratando de ubicar en las redes a Alfonso Baella Herrera después de su salida de Redes y Poder( R&P), he logrado entrar a su página web lo cual me agrada mucho, por su forma de ser de este señor, su capacidad de analizar los problemas de nuestro país y del mundo, sobretodo su grado de preparación como de educación; cuando entrevistaba a sus invitados en R&P, dejaba que desarrollaran el tema sin interrupciones abruptas como ocurre actualmente en la tv que los entrevistadores tratan de doblegar a sus entrevistados para sobresalir muchas veces ellos «triunfadores» sin fundamento alguno, muchas veces formulan cinco o más preguntas y no permiten que le respondan.
    Tenemos que recordar que de » buen árbol sale buena madera» recordando a su señor padre Alfonso Baella Tuesta que cuando vemos a su hijo participar en diferentes exposiciones y charlas, vemos la serenidad y tranquilidad como sapiencia que ha heredado de su señor padre. Felicitaciones por el lanzamiento de POSICIÓN.PE y muchos éxitos, seguiremos sus artículos.

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