Posiciones, Video Blog

EL NUEVO PODER, el viejo poder y las redes sociales

El poder es uno de los elementos centrales en la política. No sólo importa cómo obtenerlo, sino cómo ejercerlo con legalidad, legitimidad, eficiencia y eficacia.

Donde sea que usted se encuentre está condicionado por el poder de alguien, o usted condiciona a alguien por su poder.

En el siglo 18, Montesquieu, escribió una obra muy importante llamada el Espíritu de las Leyes y en ella se esbozaba un nuevo orden frente a despotismo y las monarquías tiránicas.  

Frente a la hegemonía de un órgano de gobierno sobre los otros, frente a la prepotencia y frente a los desbordes de poder: Montesquieu impulsaba, el equilibrio de poderes, un sistema constituido por diversos centros que posibilitaban independencia en las decisiones. El Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial, aseguraban garantías de libertad para cada ciudadano.

Junto a estos poderes, poco a poco se fueron sumando otros. Los sindicatos, los partidos políticos, los gremios empresariales, los bancos, los medios de comunicacion, las corporaciones, las ONGs y diversos colectivos ciudadanos.

Así que el mundo de hoy ha cambiado mucho desde la época de Montesquieu.

Internet y las redes sociales han configurado una nueva dinámica de comunicación y una nueva dinámica del poder.  Hay un nuevo poder y un viejo poder.

Hace unos años, me topé con un interesante artículo de Jeremy Heimans, en Harvard Business Review, titulado: Entendiendo el Nuevo Poder. En él se explicla innovación y las nuevas formas de comunicación están cambiando la naturaleza del poder. Hay un nuevo poder cuando vemos lo que ocurre con UBER que irrumpe sobre el modelo de taxis de estación tradicional, AIRBNB que destrona a las grandes cadenas hoteleras.  

Cómo reconocemos o, mejor dicho, ¿cómo comparamos ese nuevo poder?

El viejo poder viene de arriba hacia abajo, el nuevo va de abajo hacia arriba.

El viejo poder es como una moneda, mientras que el nuevo poder es como una energía

El viejo poder lo administran pocos, mientras que el nuevo poder muchos

El viejo poder se acumula, mientras que el viejo poder comparte  

El viejo poder tiene un líder, mientras que el nuevo se expande a través de muchos

El viejo poder concentra, mientras que el nuevo poder se distribuye todo el tiempo

Las redes sociales son parte del nuevo poder. Pero ojo no piense que tener una página en Facebook o que tener cientos de miles o millones de seguidores es, en si mismo, el nuevo poder. Maduro tiene millones de seguidores y él y su gobierno, representan el viejo poder.

El punto está que existe una enorme disputa de los viejos poderes que luchan y bregan por detener el avance, la organización y el triunfo del nuevo poder. Por ejemplo, las fintech o empresas relacionadas al rubro financiero, que podrían poner en riesgo a los bancos o quienes intermedian en el mercado de capitales. En algunos casos tienen mejores costos, están en una aplicación y pueden ofrecer hasta más y mejores servicios. Además, porque el razonamiento de mucha gente es, si todo está cambiando, ¿por qué no podemos cambiar a los bancos y sus poderosos tentáculos por algo diferente?

El sector financiero es solo un ejemplo. Ocurre en todo ámbito de cosas.

Pero el nuevo poder tiene algunos patrones o características.

1.    Transparencia. Que implica apertura y cero acuerdos a puerta cerrada.

2.    Participación. Porque pide que participen.

Es posible que quienes viven en el viejo poder digan o piensen que jamás cambiará la realidad de ese poder que ostentan. Qué interesante. Solo para decirles que las primeras compañías del fortune 500 ahora ya no son las que eran hace sólo una década. Casi no queda ninguna.

El viejo poder cree que no está amenazado en el mundo de hoy y eso es el principio del problema para ellos.

El nuevo poder tampoco vive en un paraíso. Hay muchas cosas que están cambiando. Hay enormes desafíos como los que trajo la primavera árabe, el movimiento los indignados en España o ocuppy Wall Street. Todo atrajo atención, pero no cambios muy profundos.

Por eso nosotros, los ciudadanos, debemos comprender este fenómeno para luego participar. Las redes sociales son uno de los caminos. Pero es necesario usarlas, responsablemente, pero coordinadamente.

Desde el equilibrio de poderes que propugnaba Montesquieu hasta hoy han pasado siglos junto con varias revoluciones industriales. ¿Cómo es ese nuevo mundo que se ve desde nuestras computadoras, tablets o celulares y cómo debemos participar para afirmar el nuevo poder?  

No son nuevas tecnologías, hay nuevas aspiraciones, todos quieren participar, compartiendo, reformulando, aportando y hasta co produciendo o co creando iniciativas diversas. Hay un nuevo mundo de experiencias que la gente reclama.

La pregunta final es si su negocio o su modelo de negocio ha analizado la perspectiva del nuevo poder y las implicancias que está teniendo o tiene,  o si se siente seguro que nada pasará.

Si no tiene aún la respuesta, sería bueno que le empiece a buscar.

14 marzo, 2019

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *